Hace unos días saltaba la noticia: La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) instaba a la Generalitat Valenciana a adecuar a la legislación estatal los sistemas de videovigilancia que tiene instalados en cientos de centros educativos en la Comunidad Valenciana. ¿El detonante? El Instituto de Enseñanza Secundaria Mediterráneo de Torrevieja, que cuenta con hasta 19 cámaras de videovigilancia en el interior de pasillos de aularios, patios y aparcamientos instalado desde su inauguración en 2007.
Al parecer, un profesor quiso revisar las imágenes para comprobar la veracidad de unos retrasos que le achacaba la jefatura de estudios y la dirección y ésta le negó el visionado. Denuncia al canto a la AEPD. Puede parecer un detonante menor, pero no lo es. Cualquier incumplimiento de la legislación debe ser investigado, comprobado y, de constatarse, castigarse de acuerdo a la ley. Además, en el caso de la Comunidad Valenciana asistimos a una sucesión de ilegalidades en los últimos años, mucho más graves aún que lo sucedido en el IES Mediterráneo de Torrevieja.
Basta recordar la investigación que abrió la propia AEPD en 2008 en el instituto público Abastos de Valencia debido a la instalación de cámaras de videovigilancia en los cuartos de baño. El sistema de aquel instituto disponía de 24 cámaras instaladas, algo que se contempla perfectamente en la legislación siempre y cuando se ciña a los requisitos indicados y, entre esos requisitos se incluye la NO instalación en los cuartos de baño, como determinó la AEPD.
Es una pena que en un tema tan delicado como éste, más aún cuando se trata de menores, la negligencia de algunas direcciones de institutos, así como de las empresas instaladoras -que deberían advertir al cliente del incumplimiento de la ley-, oscurezcan a veces las bonanzas de una tecnología como la videovigilancia. Afortunadamente, la AEPD vela por que estas irregularidades no se sucedan, garantizando los derechos, incluso, con los más pequeños.


















Pasa lo de siempre, que se monta el sistema y se deja marchitar por falta de recursos,cambios estructurales en la empresa, o se subscontrata el mantenimiento a empresas que desaparecen con el consiguiente agujero de seguridad .
En estos casos solo se acordaran del problema cuando TRUENE , es decir, que aparezcan fotos de menores obtenidas del sistema de vigilancia, o que tengan acceso libre al mismo el publico en general por alguna brecha de seguridad.
Lo que me parece obvio es que encargan los proyectos a empresas que no conocen el flujo de un proyecto asi, asi como tampoco dejan formalizados los medidores necesarios (KPI´s)en el mantenimiento de la seguridad y la postventa.
Es decir han pintado un lienzo minimalista con una brocha de encalar …xd.
…alguien de mi cuerda?…xd
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VigilanteIP responde:
agosto 11th, 2011 a las 12:33
Un observación muy acertada. Es preciso poner en valor el papel de los integradores de videovigilancia cuanto antes. saludos
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[...] investigarse -y revocarse- de inmediato. Ya existen sentencias por parte de la AEPD en las que sancionaron a un instituto valenciano por hacer algo parecido. La videovigilancia es un tecnología muy beneficiosa, pero sólo lo [...]